El origen de una vocación
Ruta Zero nace del asfalto y de la historia de una familia comprometida con la vida en las carreteras uruguayas. Mi inspiración se remonta a mi infancia, observando la labor de mi padre, quien se desempeñó con honor como Sub Oficial Mayor en la Policía Caminera. De él aprendí la lección más importante: detrás de cada cifra de siniestralidad, hay una familia.
Trayectoria y territorio
Mi compromiso se formalizó a los 19 años, cuando realicé mi primera formación como Promotora en Seguridad Vial. Desde entonces la educación continua y mi experiencia trabajando con niños, niñas y adolescentes en INAU y DGES me ha impulsado a buscar soluciones pedagógicas, integrales y creativas que transformen las aulas, los docentes y los educandos en los aliados más potentes del cambio cultural vial.
Un compromiso en movimiento
Hoy, como madre y profesional, transformo ese legado familiar y mi experiencia en este proyecto como iniciadora de una nueva revolución educativa que impulsa la unión y el trabajo en red. Cada docente contará con las herramientas y el apoyo necesario para construir los cimientos de un nuevo Uruguay en seguridad vial. En Ruta Zero trabajamos para que la educación vial sea una práctica diaria que genere hábitos de cuidado integral en cada rincón; ese compromiso cotidiano es el que nos permitirá reducir los siniestros y construir un camino seguro para todos.
Marcela Sosa